miércoles, 8 de julio de 2015

SOCIOFORMACIÓN  DESDE LAS ARTES
Accediendo al conocimiento desde perspectivas divergentes


Por: Mg. Jorge Luis Urango Arrieta


     El mundo como lo conocemos no siempre ha sido así. Las sociedades han cambiado o “evolucionado” acorde a sus necesidades. Estos cambios sufridos y su posterior acomodación tanto física como mental son los llamados paradigmas. Cuando un paradigma es roto, quiere decir que todo lo que se sabía o conocía acerca de algo se transformó. Precisamente para que se dé un cambio en las sociedades, éstas deben padecer el inconformismo de quienes la viven. En el caso referente a la educación, los modelos pedagógicos que la rigen agotan todo su potencial y de acuerdo a lo expuesto ya los métodos y estrategias utilizados por ellos difieren de la realidad. Hoy día una nueva oportunidad se presenta para escalar en materia educativa llamada La Socioformación.

     Al hablar de socioformación estamos adentrándonos a la nueva manera de acceder al conocimiento, en donde el centro de la formación no cae directamente ni en el docente ni en el estudiante, recae precisamente en el proceso. Se concibe como la alternativa ideal para el acompañamiento continuo, motivante y orientado al  aprendizaje colaborativo y mediador. En la Socioformación se busca que el alumno aprenda a interpretar, argumentar, identificar y resolver problemas del contexto con idoneidad y mejoramiento continuo. Tampoco se trata de dejar a un lado las clases magistrales ni abandonar los modelos pedagógicos existentes de tajada; es buscar soluciones divergentes a problemas contextualizados y retadores para los jóvenes que viven en la aceleración constante de nuestra sociedad globalizada y agobiante.

        Los saberes a los que se accede por medio de la socioformación están basados en la resolución de problemas del contexto por medio de competencias. Las competencias son metas a las que se les establece un camino orientado hacia el éxito por medio de “La Mediación”. Para llegar a comprender cómo actúa o se define una competencia, primero se debe conocer el problema que quiere resolverse, el tiempo estimado para ese proceso y al grupo hacia el cual va dirigido. Debe resolver  ese impase que no deja que el discente llegue a comprender el tema o situación que se le presente en su aula de clases o fuera de ella. Por ello, las pruebas de conocimientos que se aplican en el modelo socioformativo se deben enfocar en la resolución de situaciones educativas contextualizadas. Todo esto se denomina Evaluación Integral; donde se ponen en práctica el saber ser, saber hacer, el convivir y el conocer.

        Un área que ayuda a la socialización y la proyección escolar hacia la comunidad es la Educación Artística y Cultural. Desde las artes, se logran espacios de reflexión y análisis de la realidad contemporánea que difícilmente se pueden desarrollar en otras áreas del conocimiento. Las artes en la escuela se han manejado desde la política dogmática, constructivista o activista, quedándose relegada a simples talleres técnicos de formación que construyen capacidades para el trabajo, pero que no contribuyen al desarrollo del pensamiento creativo, la resolución de dificultades con alternativas divergentes o poner en contexto cómo se vive el arte en cada espacio útil de la vida. Con la Socioformación las artes toman un papel fundamental como posibilitadora de herramientas cognitivas y posibilidades infinitas para objetivar un fin.

        La escuela ha tomado a las artes como mediadora de procesos y como fenómeno de distracción o espectáculo. Las bondades que desarrollan los procesos artísticos en la cognición del niño a temprana edad, logran desplegar en el cerebro de éste una serie procesos mentales que lo ayudan a formar su personalidad, misma que lo acompañará siempre y que será fundamental para construir ciudadanía y fortalecer su carácter para enfrentar situaciones reales con posibilidad de encontrar múltiples respuestas ante las adversidades. En la etapa  preescolar, los maestros utilizan la herramienta artística no como área suelta sino como un agente totalizador de los proyectos llevados a cabo dentro y fuera del aula de clases. La motivación inicial, la sensibilización de la clase, los saberes previos y la búsqueda de los nuevos, se logran a través de las artes. En el dibujo, la pintura, la danza, la música, la fotografía, el video y la literatura se encuentran inmersas las asignaturas de matemáticas, lenguaje o ciencias y se conciben con gran interés y significación en el niño y crea en ellos lazos afectivos con la escuela y el maestro pasa de ser un simple agente de conocimiento para convertirse en el héroe al que aman con el alma y se levantan con entusiasmo para llegar al colegio. La pregunta que toma fuerza es ¿en qué momento las artes dejan de formar parte del proceso de aprendizaje y se convierten en un área específica de la escuela dispuesta a formar técnica y formalmente al estudiante?

         Según la Dirección de Investigación y Desarrollo Educativo del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (2014), en su discurso de las estrategias y técnicas en el rediseño, afirma que la educación tradicional desde los primeros años de estudio hasta el nivel de posgrado ha formado estudiantes que se encuentran poco motivados y hasta aburridos con su forma de aprender, se les obliga a memorizar una cantidad de información, mucha de la cual se vuelve irrelevante desde el mundo exterior a la escuela. Postura que reconfirma el análisis planteado en este discurso entorno a la fascinación perdida desde el nivel inicial de estudios hasta su culminación escolar en la media.
El reto ahora es para las instituciones educativas para evolucionar y cambiar los paradigmas que las han regido. La socioformación entra como catalizadora de conocimientos y forjadora de nuevos procesos para poder acceder a todas las ramas del saber. La construcción parte de cada individuo y con el aporte de cada quien se recogerán los frutos para la edificación de una mejor y productiva sociedad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario