LA SOCIOFORMACIÓN UNA
PUERTA DE ENTRADA A LA SOCIEDAD DEL
CONOCIMIENTO
Por Eunice del Carmen
Paternina Dávila
La
educación es la base fundamental de toda sociedad, pues es la encargada de proporcionar a los individuos los elementos y herramientas necesarias para
su preparación y formación en todos los
campos del saber. Por lo tanto de esta depende en gran medida el progreso o
estancamiento, de las naciones. De ahí la importancia de buscar paradigmas
educativos que se ajusten a las necesidades y exigencias de éstas.
La
sociedad actual exige cambios e innovaciones en las prácticas educativas, por
lo tanto, no podemos quedarnos anclados en el pasado siguiendo con el modelo
tradicional, si queremos obtener buenos
resultados con nuestros estudiantes y mejorar la calidad de la educación, hay
que promover y desarrollar en ellos sus capacidades, valores y habilidades, lo
cual se consigue mediante la formación basada en competencias que implica un
cambio de paradigmas frente a la educación
tradicional, estas
ideologías constituyen las bases del
enfoque socioformativo creado por el Dr. Sergio Tobón Tobón.
De acuerdo a lo anterior, hay que preparar a las personas para la
sociedad del conocimiento, dicha formación les ayudará a afrontar
los retos que se presentan en su vida diaria con los saberes necesarios, con
compromiso por la calidad, actitud de
mejora y ética. Es decir, que el desarrollo de competencias permitirá al
estudiante enfrentar desafíos en el contexto actual y el
futuro, aplicando los diferentes saberes: saber hacer, saber ser, saber
conocer y saber convivir. Durante este proceso las personas desarrollan
habilidades en el manejo de la información,
pues los conocimientos no son simple teoría, sino que deben ser llevados a la práctica.
En la
socio formación las competencias se
abordan como actuaciones integrales, que llevan a las personas a desarrollar sus
potencialidades, para que esto sea posible se deben tener en cuenta la resolución
de problemas de contexto con base en
saberes integrados, la evaluación basada
en evidencias sobre el desempeño, el
mejoramiento continuo y la vinculación entre saberes, disciplinas y áreas. De
esta forma los estudiantes tendrán un contacto directo con el conocimiento pues
tendrán una participación activa dentro del proceso.
Para el desarrollo de las competencias el enfoque
socioformativo se basa en cuatro postulados claves. En primer lugar, se encuentra el proyecto ético de vida, que es la fuente
principal de valores dentro de la
formación y la realización personal. Las personas que se forman en valores contribuyen
con el bienestar de los demás y del medio ambiente, de igual forma buscan
explorar el máximo potencial humano.
Por otro lado, es fundamental que las personas sean
emprendedoras, creativas e innovadoras
en la elaboración e implementación de proyectos colaborativos, éstos deben
estar encaminados al logro de metas concretas, que son alcanzables en la medida
que todos participen y asuman con responsabilidad los compromisos adquiridos.
Para que estos proyectos generen un impacto positivo en la comunidad educativa,
deben reunir unas condiciones de calidad, ser eficaces, eficientes y
pertinentes en la solución de problemas.
De acuerdo a lo anterior, para la puesta en marcha del
enfoque socioformativo, es esencial el trabajo colaborativo. Ya que los
procesos de colaboración tienen como
propósito la formación integral. Pues, el hecho de apoyar a otras personas en el
desarrollo de sus competencias ayuda a consolidar las propias.
Durante el proceso de formación por competencias las personas
aprenderán a ser integrales, idóneas, buscar el mejoramiento
continuo y actuar con ética, todo esto
con el fin de resolver problemas contextualizados.
En el enfoque socioformativo las personas deben adquirir,
interiorizar y llevar a la práctica
siete ejes claves, que le servirán para guiar el proceso y el desarrollo de competencias. Éstos
son: la sensibilización, la conceptualización, la resolución de problemas, fortalecimiento
en valores, transversalidad, creatividad, comunicación asertiva, trabajo
colaborativo, metacognición y a poyo a gestión de recursos.
Según lo dicho a lo anteriormente, el enfoque socioformativo nos muestra una
forma diferente de orientar los saberes
en todas las áreas. Lo ideal es que investiguemos y estudiemos más sobre
éste, además lo incorporemos a nuestras prácticas pedagógicas y nos apropiemos
de él. En consecuencia los estudiantes tendrán más herramientas que los ayuden
a su formación integral y el desarrollo de competencias haciendo frente a los
retos que se presenten en su contexto.


